Presentismo, ausentismo y desmotivación
Perdonar por no haber
realizado ninguna entrada nueva. Leyendo algunas noticias esta mañana, me ha
levado a pensar en estas tres palabras.
Presentismo, es una palabra de nuevo uso
dentro de la terminología de los factores de riesgo psicosociales. Presentismo
supone una "presencia" física en el lugar de trabajo,
pero no relacionada directamente con la producción. Se está en el
lugar de trabajo, pero no se produce. Podríamos decir que el
"postureo laboral", es una clase de presentismo. En algunos
países de habla hispana ( p.e. en Argentina), el presentismo
se relaciona con la puntualidad y la no ausencia en el puesto de
trabajo.
Ausentismo, una persona que
falta por enfermedad, temas personales u otros motivos.
Algunas veces los
ausentismos conllevan la pérdida pecuniaria de la persona que se ausenta. El
ausentismo, es un tipo de absentismo y supone pérdidas económicas en las
empresas.
En diferentes estudios
y análisis de expertos, en un estudio realizado por la Society of Human Resource Management
para la empresa Kronos, se han analizado las horas perdidas y el impacto
que esto supone para las compañías.
La mayoría de las
empresas no analizan en profundidad el problema, se hacen análisis económicos,
pero no se investiga realmente la causa básica que motiva esa ausentismo.
Esa falta de estudio
y análisis de las causas, hace que no se diseñen planes y programas
concretos, dirigidos a reducir el ausentismo de los trabajadores.
Mikah de Waart,
experto en motivación laboral y personal, expone las 3 causas principales de
desequilibrio y desmotivación de los españoles en la actualidad son:
No se alcanzan los
objetivos marcados
Trabajar día tras día pero no conseguir los objetivos marcados puede desencadenar miedo a ser despedido. A nivel personal, nos hace sentir poco exitosos y en ocasiones hasta fracasados.
No hay buen ambiente
entre los empleados
Muchos equipos de trabajo no se comunican entre ellos o no colaboran en conjunto. Existen muchas presiones y contenciones entre ellos que generan estrés que, a la larga, afectan a nivel personal.
No existen recompensas
Se trata de la falta de atención y de valoración más que de una recompensa del tipo emocional por parte de los responsables hacia los empleados. Tal y como apunta Mikah de Waart, la mayoría de jefes creen que la única recompensa reside en el sueldo de final de mes.
Probablemente una de
las causas del ausentismo sea la desmotivación. Un personal desmotivado, tiene
baja productividad, y si no hay una buena comunicación en el grupo,
los responsables hacen distinciones entre ellos y no hay un sistema
de reconocimiento y recompensan ecuánime, esta organización está abocada
al fracaso y al aumento del absentismo.
¿Cómo solucionarlo?
Los objetivos tienen que ser concretos, realistas y ambiciosos para fijarlos
tanto en equipo como de forma individual, lo que ayudará a focalizarlos y a que
una persona se sienta motivada.
No solamente buscar
la satisfacción económica del empleado, si no su bienestar social,
siguiendo las directrices de la Organización Mundial del Trabajo, " la
salud en el trabajo no es solamente el bienestar laboral, si no el bienestar económico
y social".
Esta época económico
social que nos está tocando vivir, se refleja en la población, y la gente está
desmotivada, apática. Los empresarios están aprovechando la coyuntura para
hacer recortes sociales salvajes, que tanto esfuerzo costó en conseguirlos, en base
a la justificación económica y amparados por una reforma laboral que no solo
abarata despidos si no que ha abaratado los logros sociales.
La incorporación cada
vez más tardía de los jóvenes al mercado de trabajo, ligado a unos contratos
cada vez más basura, las jornadas interminables por seiscientos euros, o menos,
está desembocando en una desmotivación progresiva, aumento de la
ansiedad, inseguridad y un horizonte no muy halagüeño para las
personas de las que dependerá nuestro futuro.
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