miércoles, 11 de febrero de 2015

Presentismo, ausentismo y desmotivación


Perdonar por no haber realizado ninguna entrada nueva. Leyendo algunas noticias esta mañana, me ha levado a pensar en estas tres palabras. 

Presentismo, es una palabra de nuevo uso dentro de la terminología de los factores de riesgo psicosociales. Presentismo supone una "presencia" física en el lugar de trabajo, pero no relacionada directamente con la producción. Se está en el lugar de trabajo, pero no se produce. Podríamos decir que el "postureo laboral", es una clase de presentismo. En algunos países de habla hispana ( p.e. en Argentina), el presentismo se relaciona con la puntualidad y la no ausencia en el puesto de trabajo.

Ausentismo,  una persona que  falta por enfermedad, temas personales u otros motivos.
Algunas veces los ausentismos conllevan la pérdida pecuniaria de la persona que se ausenta. El ausentismo, es un tipo de absentismo y supone pérdidas económicas en las empresas.

En diferentes estudios y análisis de expertos, en un estudio realizado por la  Society of Human Resource Management para la empresa Kronos,  se han analizado las horas perdidas y el impacto que esto supone para las compañías.

La mayoría de las empresas no analizan en profundidad el problema, se hacen análisis económicos, pero no se investiga realmente la causa básica que motiva esa ausentismo.  

Esa falta de estudio y análisis de las causas, hace que no se diseñen planes  y programas concretos, dirigidos a reducir el ausentismo de los trabajadores.

Mikah de Waart, experto en motivación laboral y personal, expone las 3 causas principales de desequilibrio y desmotivación de los españoles en la actualidad son:

No se alcanzan los objetivos marcados

Trabajar día tras día pero no conseguir los objetivos marcados  puede desencadenar miedo a ser despedido. A nivel personal, nos hace sentir poco exitosos y en ocasiones hasta fracasados. 

No hay buen ambiente entre los empleados

Muchos equipos de trabajo no se comunican entre ellos o no colaboran en conjunto. Existen muchas presiones y contenciones entre ellos que generan estrés que, a la larga, afectan a nivel personal. 

No existen recompensas

Se trata de la falta de atención y de valoración más que de una recompensa del tipo emocional por parte de los responsables hacia los empleados. Tal y como apunta Mikah de Waart, la mayoría de jefes creen que la única recompensa reside en el sueldo de final de mes. 

Probablemente una de las causas del ausentismo sea la desmotivación. Un personal desmotivado, tiene baja productividad, y si no hay una buena comunicación en el grupo, los responsables hacen distinciones entre ellos y no hay un sistema de reconocimiento y recompensan ecuánime,  esta organización está abocada al fracaso y al aumento del absentismo.

¿Cómo solucionarlo? Los objetivos tienen que ser concretos, realistas y ambiciosos para fijarlos tanto en equipo como de forma individual, lo que ayudará a focalizarlos y a que una persona se sienta motivada.

No solamente buscar la satisfacción económica del empleado, si no su bienestar social, siguiendo las directrices de la Organización Mundial del Trabajo, " la salud en el trabajo no es solamente el bienestar laboral, si no el bienestar económico y social".

Esta época económico social que nos está tocando vivir, se refleja en la población, y la gente está desmotivada, apática. Los empresarios están aprovechando la coyuntura para hacer recortes sociales salvajes, que tanto esfuerzo costó en conseguirlos, en base a la justificación económica y amparados por una reforma laboral que no solo abarata despidos si no que ha abaratado los logros sociales.

La incorporación cada vez más tardía de los jóvenes al mercado de trabajo, ligado a unos contratos cada vez más basura, las jornadas interminables por seiscientos euros, o menos, está desembocando en una desmotivación progresiva, aumento de la ansiedad, inseguridad y un horizonte no muy halagüeño para las personas de las que dependerá nuestro futuro.

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