miércoles, 8 de marzo de 2017

!Hasta que la muerte...nos separe!.....Trabajando hasta los setenta y mas....!


Todos hablamos de las cosas que nos suceden, a veces nuestros escritos, artículos, novelas.... reflejan nuestras vivencias en primera persona.

Yo ya me voy a cercando al final de mi vida laboral, no sé si por suerte o desgracia, pero cada día oímos noticias distintas de que nuestra jubilación llegará cada día más tarde. Semana tras semana, vamos viendo aumentada la edad de jubilación, y señores tan serios, como son los Gobernadores del Banco de España, nos van diciendo que vayamos pensando en irnos jubilando a los setenta o más años, que somos un país súper guay, nuestra esperanza de vida está por las nubes, y que eso de jubilarte a los sesenta, está muy mal visto.

Leyendo las reflexiones de mi amigo y sabio D. Miguel Ángel  García Diaz, director general de Ordenación de la Seguridad Social, en su blog, os adjunto el enlace, Las cosas el pensar, me lleva a realizar una serie de reflexiones.

Todos los estudios, y los expertos señalan que vivimos en un mundo mejor y en mejores condiciones que nuestros padres. 

Las generaciones de este milenio, pueden ver prolongar su vida hasta los 100 años o más, en buenas condiciones físicas, debido a los adelantos científicos y tecnológicos.

Haciéndome eco de un artículo publicado en el diario EL PAÍS de esta semana, nuestros mayores viven más y mejor y hacen cosas que no hicieron cuando fueron jóvenes. 

Evidentemente hay una mejora en las condiciones de vida, pero la pregunta que nos tenemos que hacer es ¿es justo atrasar la edad de jubilación para que funcione el sistema? o ¿deberíamos cambiar el sistema? Estas preguntas merecen una reflexión y análisis. 

Está claro que retrasar la edad de jubilación no sería posible para todas las profesiones ¿ Nos podríamos imaginar a trabajadores en la construcción con 67 o más años? por poner un ejemplo que a todos nos puede hacer reflexionar, sobre todo en trabajos penosos y/o peligrosos. La respuesta deberá ser, NO.

No podemos poner la misma edad para todas las profesiones. Está claro que un catedrático de Universidad,  un directivo de una compañía el IBEX, puede "aguantar" hasta los sesenta y siete, setenta o más años.... como dice el título "hasta que la muerte nos separe". Evidentemente no podemos recetar a todos esta medicina.

Está claro que es sistema actual de pensiones llegará un momento que no es sostenible, debido a las causas ambientales y demográficas, a la supervivencia, y sobre todo, a la tasa de natalidad de nuestro país, una de las más bajas del mundo. Opino, como sostiene Miguel Ángel García Díaz, que debemos de buscar otro modelo de financiación, ya que con las cotizaciones actuales de los trabajadores en activo, no podemos pagar la nómina de las pensiones de los mayores.  Según vayamos avanzando, cuando los integrantes de la generación del Baby Boom de los sesenta, vayan cumpliendo años, si no tenemos un sistema mejor, no habrá dinero suficiente y verán un descuento en sus prestaciones.

Pero no solamente veremos que esto, como no se tomen medidas, influirá en la economía de nuestros mayores, si no que no les daremos un futuro a nuestros jóvenes.

La generación de los milenialsnuestros hijos, tienen un panorama bastante negro. No solamente en cuanto a las condiciones socio laborales, contratos eventuales, ya no contratos basura, si no de super basura, hasta por horas, y ya no os hablo de los salarios, benditos sean los "mileuristas", ¿no os acordáis de esto? Ahora, los salarios rozan niveles casi de pobreza. Podemos ver en las noticias, todos los días la existencia de asalariados que tienen que ir a los comedores sociales o a CARITAS a por artículos básicos, porque no pueden mantener a sus familias, o los pobres energéticos, esto nos daría para escribir un post o más. 

No solamente prolongar la edad de jubilación, supone retrasar la incorporación de nuestros jóvenes al mercado laboral, si no, desde el punto de vista preventivo, no hemos pensado que el aumentar la edad del trabajador, hace que vayan a aparecer nuevos riesgos profesionales, ligados al factor edad, que ahora mismo no tenemos ni estudiados, ni evaluados. En algunos foros, y algunas empresas, ya están haciendo estudios y planes para evaluar todas esas cosas.

Echemos un vistazo al estudio ENVEJECIMIENTO Y PREVENCIÓN DE RIESGOS LABORALES, de Mikel Urrutikoetxea Barrutia, Profesor de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social de la Universidad del País Vasco/Euskal Herriko Unibertsitatea, Este autor señala que el informe europeo Working conditions of an ageing workforce se sostiene que para intervenir y limitar la salida anticipada del mercado laboral de los trabajadores maduros la edad clave es el tramo entre 45/54 años (Vilosio et al., 2008, 61). Algunos autores (Sánchez-Urán, 2001, 33) señalan que los trabajadores maduros serían los mayores de 45 años, y trabajadores de edad avanzada serían los incluidos en el tramo siguiente antes de la tercera edad, esto es los mayores de 55 años. Hemos señalado anteriormente que en estos momentos algunos expertos o referentes políticos, opinan que se debería retrasar más la edad de jubilación, ahora establecida en 67 años, hasta los 70 o más años. Podemos destacar que hay casos en que esto es posible, si no ver lo que dice la Disposición adicional segunda de la Ley Orgánica 4/2011, de 11 de marzo, contempla la prolongación voluntaria del servicio activo, más allá de la edad de la jubilación forzosa, durante un periodo de hasta 5 años de los funcionarios pertenecientes a los cuerpos docentes universitarios y profesores de investigación del CSIC en los que concurran méritos excepcionales. La jubilación en este supuesto se podría retrasar hasta los 75 años.

Las capacidades físicas alcanzan un máximo alrededor de los 20/25 años y comienzan a declinar de manera apreciable a partir de los 40/50, estimándose que el desempeño físico máximo desciende 1,5% por año aproximadamente (OMS, 1993,13). En particular se observa una disminución de la fuerza muscular máxima y en el recorrido de las articulaciones. En este sentido se señala una reducción del 15/20% para los esfuerzos y capacidades máximas (Gil Hernández, 2009, 411). Además existe una alteración negativa en los órganos sensoriales (vista, oído, sistema nervioso…) que pueden afectar a las capacidades laborales. Sin embargo, las capacidades mentales parecen disminuir más tarde y con menos incidencia general.

El envejecimiento de la fuerza laboral conlleva un aumento de la incidencia de las enfermedades crónicas (OMS, 1993, 17), (diabetes, reuma, dolencias cardiacas), así como las degenerativas del sistema nervioso (demencia y Alzheimer) y de otras graves patologías como las cancerígenas. Además, el impacto de las enfermedades profesionales es mayor con el envejecimiento, especialmente en el caso de aquellos agentes que originan las patologías por un periodo de exposición prolongado. Envejecer no es una enfermedad ni una patología, es una variable a tener en cuenta en la prevención de los riesgos laborales, incorporando la edad en la gestión de de la seguridad de los trabajadores. Los trabajadores de entre 55 a 64 años son los que más accidentes mortales sufren (según datos del INE). Según el estudio de García Barrerio y otros, de 2005, concluyó que a mayor nivel de envejecimiento mayor duración de la incapacidad temporal por accidente en jornada de trabajo, mayor gravedad de los accidentes en jornada de trabajo con baja y mayor cantidad de accidentes mortales.
Al percibir la empresa una disminución en las capacidades no se abre tanto la puerta a una mayor protección (un cambio de puesto de trabajo, disminución de cometidos o tiempos) que legalmente no está prevista (al menos no con contundencia), sino que podría servir de causa a un despido objetivo por ineptitud sobrevenida (art. 52 Estatuto de los Trabajadores). Esto acarrea a que no nos hemos planteado una adecuación objetiva de los puestos de trabajo, con lo que se puede dar una falta en las medidas de prevención de este colectivo. En el análisis sobre si hay una relación directa entre las enfermedades profesionales, el envejecimiento y el aumento en su notificación.

Un hecho curioso es que jurídicamente no se admite la pérdida general de toda capacidad de trabajo como consecuencia del acceso a una determinada edad. La STC 22/1981, de 2 de julio, al enjuiciar la constitucionalidad de disposición adicional 5ª de la LET de 198042, que imponía una edad máxima de permanencia en todo trabajo (69 años) consideró que «… (lo que) no es razonable es presumir esa ineptitud con carácter general y a una misma edad para todos los trabajadores, cualquiera que sea el sector económico en que se hallen integrados y el tipo de actividad que dentro de él desarrollen». 

Con respecto a la edad máxima se considera que la limitación de la libertad de trabajo no puede producirse como consecuencia única del acceso a una determinada edad de manera general, ya que resulta inadmisible desde el punto de vista constitucional la extinción del contrato de trabajo por el hecho exclusivo de la edad (STC 58/1985, de 30 de abril).
 Pero nuestro ordenamiento jurídico, concretamente el art. 161.bis de la LGSS,  contempla una reducción de la edad de jubilación ordinaria para aquellas ocupaciones de naturaleza especialmente penosa, tóxica o insalubre y que ostenten una elevada morbilidad o mortalidad, estableciéndose en cualquier caso como límite la edad de 52 años para el acceso a la edad de jubilación. Aunque el artículo fue introducido ex novo por la Ley 40/2007 mantiene, con alguna restricción adicional pero abriendo la puerta a posibles incorporaciones, el sistema de reducción de la edad de jubilación anterior que suponía el mantenimiento de un beneficio a ciertos colectivos incluidos en los regímenes especiales de la Seguridad Social. 

Para reducir la edad de jubilación se utilizan dos fórmulas distintas: coeficientes reductores por año de trabajo en esa actividad peligrosa o especialmente nociva o la delimitación de una edad inferior de manera directa condicionada a la permanencia laboral en esos ámbitos durante un cierto número de años. En realidad esta fórmula sólo se ha empleado en el caso de los artistas con edad reducida, profesiones taurinas y en los discapacitados con un grado de invalidez del 45%. Pero como especifica Miñarro Yanini se desconoce la razón por la que el legislador opta por uno u otro sistema y se acentúa así la impresión de que la regulación es asistemática y arbitraria (Miñarro, 2007, 1228).
La Ley de Seguridad Social, prevee la creación de un reglamento que regule el procedimiento para rebajar la edad de jubilación, pero hasta ahora no se ha producido.

El Acuerdo económico y social  de 2011, expresamente dispone que Dicho texto contendrá un primer catálogo de profesiones que estudie la aplicación de coeficientes reductores, por cumplir las condiciones de mayor penosidad, peligrosidad y siniestralidad entre sus trabajadores de mayor de edad que la media de la profesión y del sistema (AES, 2011, 12).  El Acuerdo dictamina que los problemas derivados de la peligrosidad, penosidad, insalubridad y siniestralidad diferencial de de los trabajadores veteranos en determinadas profesiones deben de resolverse en primer lugar mediante el cambio de las condiciones de trabajo o del puesto de trabajo, abriéndose sólo la posibilidad de la utilización de coeficientes reductores de la edad de jubilación cuando esto no sea posible. Pero las obligaciones empresariales en este sentido son muy laxas y no obligan a los empresarios. 

En materia preventiva, al contrario que con los trabajadores jóvenes, los trabajadores de más edad o maduros no gozan de una protección específica vía normativa ni a nivel interno ni a otros niveles. Tampoco existe ninguna referencia sobre el envejecimiento y su influjo en el incremento de riesgos laborales o la generación de riesgos específicos. 

A nivel normativo, es la Recomendación 162 OIT sobre los trabajadores de edad, adoptado el 23 de junio de 1980, que incluye una parte específica sobre la prevención de los riesgos de estos trabajadores. Esta normativa dispone que a deberían tomarse medidas encaminadas a:

a) corregir aquellas condiciones de trabajo y de medio ambiente de trabajo que puedan acelerar el proceso de envejecimiento;

b) modificar las formas de organización del trabajo y la ordenación de los horarios de trabajo que entrañen exigencias y ritmos excesivos en relación con las posibilidades de los trabajadores interesados, en particular limitando las horas extraordinarias;

c) adaptar el puesto de trabajo, y las tareas que éste exige, al trabajador que ocupa dicho puesto, utilizando todos los medios técnicos disponibles;

La Recomendación en el punto catorce propone como medidas para modificar la organización de trabajo y los horarios, previa consulta con los representantes de los trabajadores o con la participación de sus organizaciones representativas, las siguientes:

a) reducir la duración normal del trabajo, diaria y semanal, de los trabajadores de edad dedicados a ocupaciones penosas, peligrosas o insalubres; 

b) fomentar la reducción progresiva de la duración del trabajo de todos los trabajadores de edad que así lo solicitaren, durante un período anteriora la a la edad normal de jubilación;

c) incrementar las vacaciones anuales pagadas en función de la antigüedad o de la edad;
d) permitir que los trabajadores de edad organicen a su propia conveniencia el tiempo de trabajo y el tiempo libre, en particular facilitándoles empleo a tiempo parcial y previendo horarios flexibles;

e) facilitar la asignación de los trabajadores de edad a empleos de horario normal diurno, tras cierto número de años de actividad en un sistema de trabajo por turnos en régimen continuo o semicontinuo.

En conclusión, el envejecimiento es un factor a tener en cuenta, ya que puede aumentar el riesgo en el trabajo.

Después de toda esta disertación, que podemos sacar como moraleja:

Que es evidente que ha aumentado la esperanza y la calidad de vida. Que estas circunstancias influyen positivamente en nuestros mayores, pero que no justifica que se aumente más y más la edad de jubilación. 


Si queremos que el sistema sea sostenible, no se arregla aumentando la edad de jubilación, si no haciendo una previsión de los fondos. Como dicen los expertos, a lo mejor no solamente tenemos que proveernos de un sistema de gestión pública solamente, si no completarlo o bien mediante la creación de un impuesto específico, un jubiliva, o jubicentimo, o como queramos llamarlo, o mediante un sistema mixto, los trabajadores deberán de negociar no solamente sus salarios, sino un plan de jubilación, similar a lo que se suele hacer en Norte América.  Lo que está claro, es que algo tenemos que hacer.

Dejar el trabajo a los jóvenes y que nuestros mayores se dediquen a eso, a disfrutar de lo que les queda, con salud y alegría.

La sabia nueva, renueva la vida, la experiencia les puede ayudar. No maltratemos ni a unos ni a otros. Estoy convencido que podemos sacar más partido a todos, a los jóvenes y a los "seniors".






 

domingo, 4 de diciembre de 2016

EL PRINCIPIO DE PETER, HACIA LA INCOMPETENCIA DENTRO DE NUESTRAS ORGANIZACIONES

En una jerarquía, todo empleado tiende a ascender hasta su nivel de incompetencia: la nata sube hasta cortarse.
Laurence J. Peter

Esta frase me ha hecho reflexionar. Como hace tiempo que no había hecho ninguna entrada, aprovecho lo dicho por Laurence Peter, para hacer un análisis de la misma.

En estos tiempos convulsos de crisis, las organizaciones están aprovechando para hacer un poco de "limpieza". Pero esta limpieza, a veces, se puede convertir en "caza de brujas". Las organizaciones, achacando problemas financieros, se deshacen de recursos humanos, "non gratos", pero en muchos casos, no desde el punto de vista productivo, si no organizativo, personas que son críticas con la dirección, en muchos de los casos.

En otras ocasiones, hemos analizado el porque en nuestro país, la producción es baja, en comparación con el resto de países que nos rodean, y hemos analizado alguno de los factores, como el horario, y como este no se adecúa a nuestro huso horario. De todos es sabido que es una reminiscencia del pasado, concretamente data de tiempos de la Guerra Civil, para poder coordinar los bombardeos de la aviación alemana.

Han pasado 60 años y tenemos este desajuste, que todavía nadie se ha atrevido a abordar. El actual gobierno de Rajoy, pretende hacer aluna acción durante el próximo año 2017. No olvidemos que tarde o temprano no impondrán desde Bruselas la directiva de racionalización de horarios.....

Pero volvamos al tema que nos ocupa, que es el comportamiento de las jerarquías. En mi trabajo, en el sector de la ingeniería, los seres más latos de la jerarquía, han sucumbido a este principio.

Cuando el principio de Peter hace mella en las organizaciones, podemos tener alguno de los siguientes síntomas:
Fonofilia: “el empleado racionaliza su incompetencia quejándose de que no puede mantener contacto suficiente 
con sus colegas y sus subordinados, llenando la mesa de teléfonos y otros aparatos de comunicación, y usando varios a la vez”. Su versión moderna es el empleado que dedica su jornada a contestar correos y hacer llamadas, estando siempre en contacto, pero sin hacer nada en todo el día.
Papirofobia: Es el empleado que nunca tiene un papel en su mesa (o un correo en su bandeja de entrada) creando a través de “su mesa limpia” la impresión de que despacha sus asuntos con rapidez.
Papiromanía: Es lo contrario a la papirofobia. Acumular tal cantidad de papeles y libros que jamás usa, creando la impresión de que tiene demasiado que hacer.
Archivofilia: Se refiere a la manía por la ordenación y clasificación precisa de papeles, correos y archivos, manteniéndose a sí mismo ocupado en la reordenación y mantenimiento de sus archivos.

En muchísimas empresas que conozco, todavía nos hemos quedado en sistemas tutankamonianos, es decir, totalmente piramidales, jerarquizados e inflexibles, que llevan a una desmotivación progresiva, y a la pérdida del capital humano, que de nos va de las empresas en busca de mejores perspectivas, a veces iguales o un poco mejores que las que han dejado atrás. 

Muchos talentos se nos fugan por que los tratamos mal, se les engaña a la hora de contarles las perspectivas de carrera que tienen dentro de la empresa. Están un par de años, acaban quemándose y al final van en busca de nuevas oportunidades..... 

La empresa actúa como un "Centro de Formación e Profesionales", que alimenta a la competencia, dilapidando el capital empleado en la formación de ese personal y dejando escapar el talento, que no nos olvidemos es el activo capital más valioso que tienen las empresas, sobre todo la mía, que es de servicios.

Esta incompetencia instalada en las altas esferas de la organización, termina por "esclavizar"  a los empleados, y alimentar la desmotivación y la falta de futuro.

Pero ¿ tenemos alguna forma de superar esto?

La  Metodología “If Then”

En programación, una sentencia condicional es una instrucción o grupo de instrucciones que se pueden ejecutar o no en función del valor de una condición.

Los tipos más conocidos de sentencias condicionales son el SI..ENTONCES (if..then), el SI..ENTONCES..SI NO (if..then..else) y el SEGÚN (case o switch)

En nuestro caso, consistiría en que no haya una promoción directa, que la ocupación de un cargo no se haga de manera automática, si no que se debe de tener un periodo de prueba, para poder evaluar si la persona que hemos promovido, es capaz de desempeñar sus nuevas funciones con la responsabilidad y las expectativas que esta exige, y también que cuente con el apoyo de los miembros de su unidad y de la organización . 

Para ello deberemos de definir de manera clara, cual son las expectativas y que se espera de la persona en el nuevo desempeño.

Si por cualquier circunstancia, esta persona no superara el periodo de prueba, deberemos de ser claros para decirle que es lo que pasaría en ese caso.  

Lo que deberemos de hacer es apoyar a  la persona, para que verdaderamente desarrolle su potencial y que seamos capaces de valorar de manera objetiva, siempre que hayamos sido claro en las expectativas que queremos de ella, pero sin dejarla a su suerte.... abandonarla... ahí te quedas....y además tener una tejer una red de seguridad para que si la persona elegida no consigue la idoneidad, no podamos desencadenar algún tipo de rechazo o problema por parte del personal o de la organización.

Otra forma de evitar el “Principio de Peter” a la vez que favorecemos el crecimiento de la empresa, es utilizar esta misma metodología “If Then” para abrir nuevas posiciones dentro de nuestra organización.

Lo mejor es definir claramente las posiciones, tener un buen esquema de desarrollo profesional, que los empleados tengan claro desde su ingreso, cual es el recorrido que pueden tener en la empresa, dependiendo de su nivel de partida, titulación, formación, etc, y en el desarrollo de su actividad diseñarle una verdadera carrera profesional dentro de la compañía.

Incompetencia personal o incompetencia organizacional? Quizás estemos ante un nuevo principio de Peter.










martes, 30 de junio de 2015

ADAPTACIÓN Y REFORMA LABORAL

  REFORMA LABORAL, Y VUELTA ATRÁS




  
Ya con dos años y medio largos desde la aprobación de la reforma laboral, no se han obtenido los resultados que se esperaban, la exposición de motivos, en su apartado dos decía: 

"La reforma laboral que recoge este Real Decreto Ley es completa y equilibrada y contiene medidas incisivas y de aplicación inmediata, al objeto de establecer un marco claro que contribuya a la gestión eficaz de las relaciones laborales y que facilite la creación de puestos de trabajo, así como la estabilidad en el empleo que necesita nuestro país. El capítulo II incluye diversas medidas dirigidas a fomentar la contratación indefinida y la creación de empleo. Las medidas incluidas en este capítulo tratan de favorecer especialmente a quienes están sufriendo con mayor intensidad las consecuencias negativas de la crisis económica: los jóvenes desempleados y las PYMES.
El trabajo a tiempo parcial constituye una de las asignaturas pendientes de nuestro mercado de trabajo. Aunque han sido diversas las reformas que han modificado la regulación de este contrato, lo cierto es que el nivel de contratación a tiempo parcial en nuestro país no es equiparable al existente en otros países de la Unión Europea. El trabajo a tiempo parcial no sólo es un mecanismo relevante en la organización flexible del  trabajo y en la adaptación del tiempo de trabajo a las necesidades profesionales y personales de los trabajadores, sino que es un mecanismo de redistribución del empleo.
La reforma del contrato de trabajo a tiempo parcial pretende buscar un mayor equilibrio entre flexibilidad y protección social, admitiendo la realización de horas extraordinarias en los contratos a tiempo parcial, e incluyendo las mismas en la base de cotización por contingencias comunes..........

Citando fuentes de EUROPA PRESS, con datos de  cierre de enero de 2012, había 4.599.829 desempleados registrados en las oficinas de los servicios públicos de empleo. 

Según los últimos datos de la Encuesta sobre Población Activa (EPA), la tasa de paro en el primer trimestre de 2015 se sitúa en el 23,8 %, supone 5,444 millones de parados



Encuesta de Población Activa (EPA)(Datos en miles de personas).
 
TrimestreActivosOcupadosParados
Tasa de
actividad (en %)
Tasa
de paro (en %)
1T 201522.899,417.454,85.444,659,4523,78
 


                                  


   Atendiendo a los datos que ofrece trimestralmente la Encuesta de Población Activa (EPA), los resultados también son negativos en paro y ocupación. Cuando arrancó la reforma laboral, el número de desempleados EPA era de 5.667.900 personas (dato correspondiente al primer trimestre de 2012). En el mismo trimestre de 2015, la cifra de parados ha alcanzado los 5.444.600, esto es, 223.300 desempleados menos, 0,86 % menos.

En la siguiente tabla podemos ver la evolución de los datos desde el primer trimestre de 2012 hasta el primer trimestre de 2015 ( los datos se refieren a miles de personas).


La última línea muestra la diferencia entre ambos trimestres. No son datos para echar cohetes, pero se observa una tendencia alcista, pero muy débil, como se pueden observar en los datos de porcentajes. El aumento en la tasa de actividad ha sido de solo el 0,86% y el paro ha disminuido 41 centésimas. Esto supone solo una reducción de 223.300 personas paradas que se han incorporado al mercado laboral. Pequeñas notas de color verde, que no llegan a brotes, a pesar de las proclamas optimistas del gobierno.

Pero lo más lamentable de estos datos es la tasa de para de los jóvenes. La tasa de paro  los jóvenes de menos de 25 años es del , 51 % . Estos datos, alarmantes, supone que muchos jóvenes muy preparados, en los que el Estado y sus familias han invertido, se tienen que ir fuera del país a buscar empleo.

Esto supone por una parte, fuga de nuestros cerebros, si nos ceñimos a términos económicos, pérdida de capital, tal y como ya se indico en anteriores post. 

También esto supone una merma en los efectivos de la población activa, que no incorporarles al mercado de trabajo, hacen que la pirámide de población se vaya invirtiendo, lo que supone, de no ponerle remedio, que peligra el sistema de nuestras pensiones, ya que no tenemos bases para soportar el incremento de la población que ha terminado su vida laboral por el aumento de la esperanza de vida, que en España es una de las más altas del mundo, después de Japón.

Esto es pesimista. Pero, ¿ podemos poner soluciones a corto y medio plazo?  Estos desajustes están creando mucho empleo precario, nuestros jóvenes, quizás los mejor preparados de nuestra historia, tienen que decidir entre buscarse la vida en el extranjero, o quedarse en casa con un empleo precario, principalmente de becarios, con salarios exiguos o inexistentes.

Se están dando casos de que incluso las personas se ofrecen sin cobrar salario, a cambio de instrucción, ¿ donde nos va a llevar esto?

Las primeras consecuencias, es la degradación de lo salarios, ahora las personas están recibiendo retribuciones de hace 10 años . Nuestros becarios, con su grado y varios masters, son empleados a cambio de salarios mínimo, 648 €, sin seguridad social, y en algunos casos, con una ayuda, en cheques gourmet, unos 9 € más, unos 90-100 €, que pueden perder si no son consumidos en el mes.

Si está tendencia se mantiene, el futuro que le veo es negro. Tendremos a un montón de personas insatisfechas, sin objetivos, y sin futuro. 

Y se oye en los mentideros de Europa, que deberemos hacer más ajustes. El norte contra el sur, los ricos contra los pobres, una historia muy repetida, pero que puede dar al traste con nuestros planes  y con el futuro de las generaciones venideras.



   

miércoles, 3 de junio de 2015






YO QUIERO TRABAJAR COMO EN GOOGLE


En el anterior post, vimos que la sociedad nos lleva hacia nuevos retos y aparición de nuevos perfiles laborales. 

Siguiendo esta línea, de como debería de ser la gestión de nuestros recursos humanos y como conseguir una vida laboral sana y productiva, hemos revisado cuales son las empresas que mejor gestión del clima laboral realiza. 

Hoy vamos a analizar a GOOGLE.

En esta compañía y en muchas compañías del mundo, dedicadas a gestión o a servicios, el capital principal y activos de la empresa, es su capital humano.

Su riqueza y competitividad residen en que se trate bien a su capital humano, y que este está en un buen entrono laboral.

Es el TALENTO, con mayúsculas, la principal baza y musculo que mueve la maquinaria de la empresa. Parte de su éxito reside en que su personal está muy cualificado y posee las herramientas necesarias para su desarrollo. 

Esto lleva a plantear una estrategia en la gestión de los recursos humanos diferente a la que clásicamente se había planteado siempre. Por un lado se hace un buen estudio de los niveles destrezas y habilidades que la persona tiene y en donde puede encajar mejor en la empresa, dependiendo de su talento.  Lo podemos tomar en términos económicos, en donde colocar mi capital humano para que sea más rentable en la empresa y que ayude a la consecución de los objetivos que tenemos,

En el caso que nos ocupa, el modelo GOOGLE, no es un modelo directamente de gestión, si no que sus esfuerzos se llevan a plantear un modo de vida más ligado a aportar cambios en la sociedad que constituye la empresa. 

Esta empresa cuida cada uno de los detalles del proceso de incorporación de sus recursos humanos.

Estos son alguna de las ventajas que tienen los trabajadores de GOOGLE:

  • Contrata a personas que ya han concluido su itinerario formativo, con estudios finalizados de grado máster o doctorados.
  • Esto permite maximizar el "capital humano" incorporado,
  • Pone a disposición de sus empleados beneficios económicos directos, poniendo a disposición de sus empleados acciones de la compañía.
  • Los salarios  se sitúan por encima del resto de empresas de su entornos, entre 143 K-51K $. Por ejemplo un becario tiene un salario de 7.000$ mensuales.
  • También dispone de ayudas a la vivienda y otros incentivos entre los que se encuentran: 8.000 dólares anuales para que mejores tu educación, con la única condición de que tu promedio de calificaciones debe ser una ‘Notable’. 2.000 dólares por cada empleado que integres a la empresa y que se quede unos 60 días. 5.000 para cubrir los costes legales y de adopción de niños. Y dependiendo de cuánto tiempo lleves trabajando en  tus vacaciones pueden sumar hasta 25 días.
  •  Google además exige que no dediques todo tu tiempo a tu trabajo, sino que dediques el 15% de tu tiempo a crear tus propios proyectos, lo cuales son evaluados, y si llegan a construirse y son exitosos, Google te da un súper bono y hasta un porcentaje del proyecto.
  • Bonos y subsidios para la compra de vehículos híbridos.

Pero también hay beneficios no económicos:


  • Guarderías infantiles en los campus Google, donde los empleados pueden llevar sus niños sin ningún tipo de costo.
  • Cafeterías y restaurantes donde sus empleados pueden consumir su comida preferida, desde la cultivada orgánicamente en las instalaciones de la empresa hasta comida gourmet totalmente gratis, lo que anima a muchos a quedarse tarde trabajando.
  • Te puedes llevar a la mascota.
  • Servicios de lavandería, taller mecánico, varios tipos de diversión, spa, masajes, gimnasio, piscinas a total disposición.

Uno de los pilares básico es la Motivación en la empresa, en este sentido se actúa sobre:

Flexibilidad en el trabajo: Los trabajadores de Google dedican 20% de su tiempo laboral a participar en algún proyecto de su propia elección, lo cual también supone una estrategia para la retención de cerebros.
Incentivo a la innovación: desde el primer momento en que alguien nuevo entra se le incentiva a proponer mejoras.
Clima laboral
Cada empleado tiene la liberta de trabajar desde su casa y no necesariamente atarse a un horario.
Vestimenta de acuerdo al gusto del empleado .

Transporte gratis a la compañía, en autobuses que pasan por puestos específicos de la ciudad, llevan y traen a los empleados. Poseen conexiones a INTERNET, lo que permite estar al empleado siempre conectado

Evaluación y seguimiento
Para evaluar al empleado existen objetivos, estos son periódicos y se proponen metas a estos objetivos de revisión trimestral. El fin es la consecución de estos objetivos, no el de cumplir un horario.

Otros de los ejes importantes es la Formación. Se emplean recursos internos y externos para que los empleados se formen e incluso se fomenta la auto formación entre colegas. Se disponen de canales de comunicación en que cualquier experto en una materia dada puede dar formación sobre la misma a sus compañeros.

Todas estas técnicas hacen que la productividad sea de crecimiento exponencial.

La parte "negativa", es que la tasa de aceptación de nuevos empleados, con respecto a los curriculum que reciben es de entre 0.01 y 0,04 %

 Aquí en España tenemos algunos ejemplos como el de Cyberclick Group, una empresa sin mandos intermedios, con libertad total para elegir horarios y vacaciones, y con las cuentas de resultados a disposición de todos los trabajadores. Esta compañía ha obtenido el prestigioso galardón Best Workplace España 2014 en la categoría de 20 a 49 trabajadores, que premia los mejores centros laborales según la opinión de los propios empleado.

Juan Luis Polo, fundador de la empresa Territorio Creativo (TC) y coautor –junto con su hermano Fernando– de ‘#Lidertarios’ (Gestión 2000), nos da la receta para conseguir que nuestra empresa sea feliz:

confianza propia
empleados primero, clientes después 
compromiso
transparencia datos
invertir en salario emocional

Aquí dejo estas ideas para vuestra reflexión. Debemos de comunicar a nuestras estructuras que el avance está en estas ideas, en la inversión, de verdad, en la gente, invertir y aumentar el salario económico y sobre todo el emocional, el sentir a la empresa como propia es fundamental para que esta crezca.


miércoles, 22 de abril de 2015

YO QUIERO SER DIRECTOR DE FELICIDAD


Leyendo por los foros, me he topado con una información sobre los nuevos empleos relacionados con la seguridad y salud en el trabajo, las empresas más punteras están incorporando a su plantillas a Directores de Felicidad.

Como podemos definir Felicidad: Felicidad, etimológicamente, proviene de la palabra latina "felicitas", cuya traducción es fertilidad. 
La felicidad es un estado del ánimo que supone una satisfacción. Quien está feliz se siente a gusto, contento y complacido. De todas formas, el concepto de felicidad es subjetivo y relativo. No existe un índice de felicidad o una categoría que haya que alcanzar para que alguien se considere como una persona feliz.

Desde un punto de vista biológico, la felicidad es el resultado de una actividad neuronal fluida, donde los factores internos y externos estimulan el sistema límbico.

 Muchos son los estudios y las ramas científicas que se han centrado en analizar en profundidad el concepto de felicidad y es que la misma es el objetivo que todas las personas buscamos a lo largo de nuestra vida. En concreto, nos topamos con el hecho de que tanto la filosofía como la antropología, la sociología o la psicología tienen como elemento de trabajo a aquella.

Así mientras que la Antropología lo que hace es investigar cómo las distintas culturas han conocido que la felicidad es una cosa y no otra, la sociología estudia lo que son los factores sociales que contribuyen no sólo a lo que cada individuo considere como tal sino también a lograr la misma.

Por su parte, dentro de la Psicología Positivista, que fue fundada entre otras por el psicólogo norteamericano Martin Seligman, nos encontramos con una rama que se llama paradigma positivista. Una figura esta que, al igual que los restos de miembros de dicha área científica, considera que la felicidad es el fruto de la suma de lo que son las actividades positivas y las emociones positivas. En concreto ejemplos de estas últimas serían la satisfacción, el placer corporal, el orgullo, la alegría o el optimismo.

El ser humano suele sentir felicidad cuando alcanza sus objetivos y cuando logra solucionar los distintos retos que se enfrenta en su vida cotidiana. En los casos en que esto no se logra, se produce la frustración que lleva a la pérdida de la felicidad.

Las personas que se sienten autorrealizadas y plenas son más serenas y estables, ya que logran un equilibrio entre las cargas emocionales y las cargas racionales.
Hay quienes creen o sienten que la felicidad está relacionada con los bienes materiales y con el 

Baker, Greenberg y Hemingway, conciben en su libro: “Empresas felices: la ciencia de la felicidad aplicada a los negocios (2006, p. 22)”, que una empresa feliz (happy company), es una organización en donde los colaboradores de todos sus niveles jerárquicos aplican sus fortalezas, trabajan en equipo para lograr objetivos comunes, y le encuentran un sentido y satisfacción en las acciones que hacen, influyendo positivamente en su vida.

¿ Que es un happy manager?  El Happy Manager es una persona que debe de saber gestionar, diseñar, ejecutar y aplicar estrategias que establezcan un clima laboral feliz , en donde se deben de promover pensamientos tales como:

  a) Que los empleados disfruten con lo que hagan.
  b) Que hagan el trabajo con orgullo.
 c)  Que los empleados sean conscientes de lo importante que son para la empresa.
  d) Que se les reconozcan los esfuerzos realizados.

Ante tal circunstancia, el líder debe ser proactivo para transmitir estos valores, su tarea, deberá centrarse primeramente en él mismo.

Esta persona debe facilitar que el entorno sea feliz y facilitar esta felicidad para sus colaboradores, conseguir que tengan un sentido positivo en las relaciones personales.

El Happy Manager debe ser una persona dinámica que tenga capacidad de liderazgo, comunicación, motivación y autoridad moral; que mantenga una coherencia con los colaboradores entre lo que debe ser, hacer y decir.

A demás de un desarrollo de la parte personal de los empleados, también deberíamos de cuidar el aspecto personal de los empleados:
  1. Aprovechar su talento.
  2. Desarrollar sus competencias.
  3. Que se sientan autorrealizados.
El Happy Manager, deberá conseguir  que los empleados tengan el espacio y la concienciación para ser creativos y que las ideas nuevas sirvan para enriquecer el trabajo, conseguir una mayor satisfacción laboral de los individuos y que se creen sentimiento de empresa,  aumento en el desempeño  aumentando así la productividad laboral.
Todos estos factores, que influyen en el clima laboral, también tienen su traducción en la mejora de la salud colectiva de la empresa.

Una empresa feliz tiene un m
enor nivel de estrés, ausentismo y rotación de personal. Las personas son menos resistentes al cambio y  se consigue la retención del talento humano.

Como vimos en el post anterior, el talento también va ligado a la salud empresarial, y a la descapitalización de las empresas.

En conclusión, las empresas deben de intentar de manera progresiva avanzar en este sentido y conseguir que los departamentos de Recursos Humanos evolucionen hacia Departamentos de Felicidad y no hacia Departamentos de Recursos Inhumanos.