miércoles, 22 de abril de 2015

YO QUIERO SER DIRECTOR DE FELICIDAD


Leyendo por los foros, me he topado con una información sobre los nuevos empleos relacionados con la seguridad y salud en el trabajo, las empresas más punteras están incorporando a su plantillas a Directores de Felicidad.

Como podemos definir Felicidad: Felicidad, etimológicamente, proviene de la palabra latina "felicitas", cuya traducción es fertilidad. 
La felicidad es un estado del ánimo que supone una satisfacción. Quien está feliz se siente a gusto, contento y complacido. De todas formas, el concepto de felicidad es subjetivo y relativo. No existe un índice de felicidad o una categoría que haya que alcanzar para que alguien se considere como una persona feliz.

Desde un punto de vista biológico, la felicidad es el resultado de una actividad neuronal fluida, donde los factores internos y externos estimulan el sistema límbico.

 Muchos son los estudios y las ramas científicas que se han centrado en analizar en profundidad el concepto de felicidad y es que la misma es el objetivo que todas las personas buscamos a lo largo de nuestra vida. En concreto, nos topamos con el hecho de que tanto la filosofía como la antropología, la sociología o la psicología tienen como elemento de trabajo a aquella.

Así mientras que la Antropología lo que hace es investigar cómo las distintas culturas han conocido que la felicidad es una cosa y no otra, la sociología estudia lo que son los factores sociales que contribuyen no sólo a lo que cada individuo considere como tal sino también a lograr la misma.

Por su parte, dentro de la Psicología Positivista, que fue fundada entre otras por el psicólogo norteamericano Martin Seligman, nos encontramos con una rama que se llama paradigma positivista. Una figura esta que, al igual que los restos de miembros de dicha área científica, considera que la felicidad es el fruto de la suma de lo que son las actividades positivas y las emociones positivas. En concreto ejemplos de estas últimas serían la satisfacción, el placer corporal, el orgullo, la alegría o el optimismo.

El ser humano suele sentir felicidad cuando alcanza sus objetivos y cuando logra solucionar los distintos retos que se enfrenta en su vida cotidiana. En los casos en que esto no se logra, se produce la frustración que lleva a la pérdida de la felicidad.

Las personas que se sienten autorrealizadas y plenas son más serenas y estables, ya que logran un equilibrio entre las cargas emocionales y las cargas racionales.
Hay quienes creen o sienten que la felicidad está relacionada con los bienes materiales y con el 

Baker, Greenberg y Hemingway, conciben en su libro: “Empresas felices: la ciencia de la felicidad aplicada a los negocios (2006, p. 22)”, que una empresa feliz (happy company), es una organización en donde los colaboradores de todos sus niveles jerárquicos aplican sus fortalezas, trabajan en equipo para lograr objetivos comunes, y le encuentran un sentido y satisfacción en las acciones que hacen, influyendo positivamente en su vida.

¿ Que es un happy manager?  El Happy Manager es una persona que debe de saber gestionar, diseñar, ejecutar y aplicar estrategias que establezcan un clima laboral feliz , en donde se deben de promover pensamientos tales como:

  a) Que los empleados disfruten con lo que hagan.
  b) Que hagan el trabajo con orgullo.
 c)  Que los empleados sean conscientes de lo importante que son para la empresa.
  d) Que se les reconozcan los esfuerzos realizados.

Ante tal circunstancia, el líder debe ser proactivo para transmitir estos valores, su tarea, deberá centrarse primeramente en él mismo.

Esta persona debe facilitar que el entorno sea feliz y facilitar esta felicidad para sus colaboradores, conseguir que tengan un sentido positivo en las relaciones personales.

El Happy Manager debe ser una persona dinámica que tenga capacidad de liderazgo, comunicación, motivación y autoridad moral; que mantenga una coherencia con los colaboradores entre lo que debe ser, hacer y decir.

A demás de un desarrollo de la parte personal de los empleados, también deberíamos de cuidar el aspecto personal de los empleados:
  1. Aprovechar su talento.
  2. Desarrollar sus competencias.
  3. Que se sientan autorrealizados.
El Happy Manager, deberá conseguir  que los empleados tengan el espacio y la concienciación para ser creativos y que las ideas nuevas sirvan para enriquecer el trabajo, conseguir una mayor satisfacción laboral de los individuos y que se creen sentimiento de empresa,  aumento en el desempeño  aumentando así la productividad laboral.
Todos estos factores, que influyen en el clima laboral, también tienen su traducción en la mejora de la salud colectiva de la empresa.

Una empresa feliz tiene un m
enor nivel de estrés, ausentismo y rotación de personal. Las personas son menos resistentes al cambio y  se consigue la retención del talento humano.

Como vimos en el post anterior, el talento también va ligado a la salud empresarial, y a la descapitalización de las empresas.

En conclusión, las empresas deben de intentar de manera progresiva avanzar en este sentido y conseguir que los departamentos de Recursos Humanos evolucionen hacia Departamentos de Felicidad y no hacia Departamentos de Recursos Inhumanos. 



martes, 14 de abril de 2015

Rotación de personal, costes y productividad





ROTACIÓN DE PERSONAL, COSTES Y PRODUCTIVIDAD


En estos momentos la situación económica y de empleo en nuestro país es muy preocupante.

A la falta de empleo, se le añade que este es precario. Los contratos laborales se han ido deteriorando, y gracias a la reforma laboral, el despido es barato y se han recortado los salarios.

Hoy vamos hacer una reflexión al respecto. Estas condiciones precarias han hecho que las rotaciones de personal en las empresas sean cada vez mayores.

El 13 de marzo se publicó un artículo al respecto en el The Wall Street Journal, en base a un estudio realizado por varias compañías internacionales y sociedades publicas norteamericanas.

Estos estudios señalan que el coste de la rotación de los empleados supone el 21 % de la facturación anual  de la compañía.

Evidentemente, la tasa de rotación depende mucho de las condiciones socio económicas de los sectores y de la situación del mercado.

Podemos definir Rotación como la cantidad de personas que ingresan y que se desvinculan de la empresa. 

Índice de Rotación: Relación porcentual entre las admisiones y las desvinculaciones de personal, en relación al número medio de miembros de una empresa, en el transcurso de cierto tiempo.

Si existen 1000 empleados, salen 10 y entran 20. en 1 año. (recordar la importancia del tiempo)

El índice de rotación es:

(20 - 10 / 1000) * 100 = 1% anual.

Como la relación es porcentual, el índice es del 1% positivo, lo que indica además que la empresa está creciendo. Existe estabilidad, y la rotación es baja.

Si la empresa está en crisis, supongamos salen 500, y entran 20.

(20 - 500 /1000) * 100 = - 48% Implica que la empresa decreció personal en 48% y la rotación es muy alta.

Volviendo al estudio americano, los gastos de la rotaciones por puesto se pueden situar entorno a los 3.000 €

Que significa todo esto. 


Descapitalización de la empresa.


La pérdida no es solamente económica, si no que se nos va el talento. Las compañías en estos tiempos de crisis, están aprovechando la coyuntura para adelgazar las plantillas, esto supone el despido o jubilación de los activos con mayor experiencia, que en muchos casos son reemplazados por personal menos cualificado y sin experiencia.

En  todos los estudios consultados, el desarrollo del talento, y la reducción porcentual den la tasa de rotación, supone siempre un ahorro. Y no solamente ahorramos, si no que impedimos que el conocimiento pase a la competencia.

En los sectores más cualificados, los profesionales necesitan entre tres y cinco año para conseguir su mayor grado de capacitación. Si estos profesionales, digamos cuestan unos 30 mil € al año, digamos que su preparación "cuesta" 180.000 €. Si esta persona se va de la empresa, y no ha amortizado "la inversión", la empresa, pierde dinero.

La imagen siguiente, se muestra la media de permanencia en el empleo de los trabajadores asalariados, en Estados Unidos durante 2014, según el reportaje The Wall Street Journal.




No es fácil a una empresa el saber el porcentaje de abandonos que va a tener en un año, ya que, aunque existen modelos matemáticos predictivos, la influencia multi factorial hace que el cálculo no sea exacto ( hay una influencia elevada de factores psicosociales).


Las tasas de movilidad altas y la irracinalidad de los horarios de trabajo, hacen de nuestro país uno de los que tienen productividades más bajas.

Según datos del Eurostat y del Euroíndice IESE-ADECCO, España es uno de los países de Europa en el que más horas se trabajan, y sin embargo tiene unos índices de productividad más bajos.

Los estudios demuestran que la reducción del número de horas consigue aumentos de la productividad por hora trabajada; por tanto, resulta más beneficioso tanto para la empresa como para los trabajadores la realización de jornadas más reducidas donde los niveles de rendimiento serán mayores y, a su vez, se facilita la disminución de los niveles de estrés.”





El fabricante de semiconductores Micron Technology Inc. está utilizando el análisis de datos la rotación entre los empleados de primer año,.

Entre sus primeros hallazgos, Micron descubrió que los trabajadores tenían más probabilidades de irse si sentían que su trabajo no se ajustaba a los que esperaban por no haber sido descrito con precisión cuando fueron contratados, por lo que la compañía está tratando de describir mejor el trabajo a realizar. Micron también encontró que las personas que cambiaron de puesto de trabajo eran más propensos a irse, pero no está seguro de por qué.


¿ Qué conclusiones podemos extraer de todo esto? 

Que la salud de nuestras empresas pasa por una tasa de rotación pequeña, una seguridad en los contratos y  en un mejor clima laboral.

Incentivar políticas de movilidad, para que el personal no gaste mucho de su tiempo libre yendo y viniendo al trabajo, incentivando planes de movilidad ( compartir coche, habilitar aparcamientos o plazas de garaje, ...), van a contribuir a ello.

Una adecuada política salarial y también una definición de la carrera profesional que el individuo va a tener en la empresa, definiéndolo desde el instante mismo del ingreso.  

Por último, una racionalización de los horarios, y un sistema objetivo de medir la productividad.

La pérdida y rotación de plantilla, es la perdida del capital social y económico de la empresa.

http://economia.elpais.com/economia/2015/03/21/actualidad/1426966017_289350.html